Con distintos mecanismos se obtiene el fuego. Una vela, una fogata, un Zippo, un encendedor. Instrumentos que crean energía calórica y que desde años acompañan a la música. Una canción histórica viene de la mano de una luz en cada recital, evidenciando la inmensidad de esas palabras con tonos rítmicos.
En cada evento muisical se aprecian las llamitas que obligan a los espectadores a alzar las manos para que sean visibles. Esa luz, esas miles de luces, de llamas que forman parte de una canción se han ido apagando poco a poco.
No hay una fecha exacta de este fenómeno. Pero se extrañan las pequeñas llamas que fueron reemplazadas por un multi objeto que hace de todo. Con abono o con tarjeta y liberados también. Queda en cada uno el recuerdo de los encendedores y, en otros, el valioso celular.
En base al recital de Gustavo Cerati en marzo de 2007